Se acerca el otoño, esa estación de días perfectos tan comunes en las historias y tan raros en el mundo real. Para nosotros, sin duda, es el momento de volver a ese mundo real. A los proyectos, las personas, las historias, todo lo que nos deja la cooperación este nuevo curso.
Celebramos para empezarlo, hace unos días, el día de las personas cooperantes, con la visita del ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación a la sede de la agencia para agradecer la labor de los casi 2.200 profesionales que trabajan por el desarrollo sostenible en todo el mundo, en una jornada dedicada a la seguridad alimentaria y la lucha contra el hambre.
Y es que la labor de estos profesionales nunca para. Este verano se demostró una vez más con la respuesta humanitaria al terremoto de magnitud 7,4 de Colombia. Para ello se combinaron varias líneas de actuación, como envío de medicamentos, adquisición de bienes de primera necesidad y apoyo a equipos médicos locales.
Se dice que una ayuda recibida siempre se devuelve dos veces. Es algo que vemos cuando se convierte en ayuda compartida. Por eso, en un mundo en crisis, la acción humanitaria se vuelve imprescindible. En los últimos años, se ha reforzado esta línea, con una acción humanitaria basada en principios, coordinada con los actores internacionales y centrada en la protección de las personas. El último ejemplo lo tenemos en Haití, donde un proyecto que trabaja en seguridad alimentaria, nutrición y protección refuerza la respuesta humanitaria que llega hasta 30.000 personas desplazadas.
Solo durante este año, desde la agencia hemos apoyado 72 intervenciones humanitarias. Pero, además, se trabaja para que la respuesta humanitaria incorpore la educación desde el inicio de las crisis. La protección del derecho a la educación en contextos de crisis es una prioridad. Porque son las preguntas que no podemos responder las que más nos enseñan, porque nos hacen pensar. Así lo aprenden los 1.200 jóvenes de Mozambique, que reciben formación profesional como una vía de acceso al empleo digno.
En ese sentido, este verano también ha tenido lugar el curso ‘Vindicar la cooperación’, cinco días de debate con voces destacadas sobre el futuro de la cooperación en un mundo en crisis y sus desafíos estructurales. Pero mientras pensamos en lo que está por venir, seguimos actuando. Estos días, se ha producido el despliegue y el montaje de infraestructuras del equipo START en Ceuta para colaborar con los trabajos de atención con personas inmigrantes.
Aunque miremos atrás, somos como una flecha disparada al futuro. Hemos tenido, por ejemplo, diversos eventos en el camino a la Conferencia de Naciones Unidas sobre el agua que tendrá lugar en diciembre para dar voz a los pueblos indígenas sobre su experiencia con este recurso. Y también presentamos en Guatemala ‘Talento Español 2026’, un ciclo que se extenderá hasta noviembre y que llevará un recorrido por algunas de las expresiones más destacadas de la creación española contemporánea.
Al final, lo realmente importante es que somos más que las partes que nos conforman.
¡Nos vemos en dos semanas!