El Convenio AECID “Viviendo Nuestros Derechos” presenta una Caja Lúdica para fortalecer la prevención de las violencias desde el juego y la participación comunitaria
El 16 de junio de 2026 se celebró en San Salvador la presentación, aplicación y entrega de la Caja Lúdica elaborada en el marco de la campaña permanente “A mí también me pasó”, una iniciativa del Convenio AECID “Viviendo Nuestros Derechos” orientada a desnaturalizar las violencias, especialmente aquellas que afectan a mujeres y niñas, y a fortalecer la prevención desde los territorios.

El convenio es un instrumento de cooperación de cuatro años, financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), que en 2026 llega a su etapa final. Durante su ejecución, ha impulsado acciones en torno a tres grandes líneas: prevención y atención de la violencia, educación de calidad y autonomía económica, ciudadanía activa y gobernanza local, contribuyendo al ejercicio efectivo de derechos y al fortalecimiento de capacidades comunitarias e institucionales.
La jornada, organizada por Fad Juventud y sus socias en el consorcio la
Colectiva de Mujeres para el Desarrollo Local y el Servicio Social Pasionista, reunió a alrededor de 60 personas, entre colectivos de adolescentes, organizaciones de jóvenes, organizaciones de mujeres y comunidades educativas. La actividad tuvo lugar en el Teatro Universitario El Mundo Barbero de la Universidad de El Salvador.
El evento fue abierto por Massiel Merino, encargada de Estudios de Género de la Universidad de El Salvador, quien destacó la importancia de que la academia se implique en acciones que incluyan a las juventudes y contribuyan a generar cambios sociales a partir de los conocimientos y aprendizajes construidos en estos espacios. También participó David Montesinos, responsable de Programas de AECID en El Salvador, quien subrayó el compromiso de la Cooperación Española con la igualdad de género y con el principio de no dejar a nadie atrás.
Por parte del convenio, Iara Vieytes, coordinadora País de Fad Juventud y responsable general del Convenio “Viviendo Nuestros Derechos”, conectó la actividad con la importancia de dejar herramientas concretas para que adolescentes, jóvenes y mujeres puedan seguir actuando como agentes de cambio más allá de intervenciones puntuales.
Durante el encuentro, las personas participantes pusieron en práctica los juegos de la Caja Lúdica a través de la metodología “aprender jugando”. Esta
herramienta adapta juegos tradicionales, como jenga, rompecabezas, juego
de memoria y lotería, para trabajar contenidos relacionados con la gestión de emociones, la salud integral, el autoconocimiento, la autoestima, las relaciones sanas y la construcción de entornos más seguros, respetuosos y libres de violencia.
La Caja Lúdica fue entregada a organizaciones, comunidades educativas y academia, con el objetivo de que puedan apropiarse de sus contenidos, adaptarlos a sus contextos y continuar desarrollando acciones de sensibilización e información en sus propios espacios.
La actividad permitió reforzar una de las claves de la campaña “A mí también me pasó”: entender que las violencias existen tanto en los espacios presenciales y comunitarios como en los entornos digitales. Por ello, las acciones para prevenirlas también deben desarrollarse en ambos planos, especialmente cuando se trata de violencias que afectan a mujeres y niñas.
La jornada contó además con la presentación de “Lentes de Colores”, una
iniciativa impulsada por la colectiva de adolescentes MEDUSA, de Mejicanos y Cuscatancingo, que muestra cómo las adolescentes pueden crear sus propias herramientas de sensibilización, convertirse en referentes en sus comunidades y liderar acciones que contribuyen a transformar realidades desde lo local.
Esta actividad es posible gracias a la financiación de la AECID, en el marco del Convenio AECID “Viviendo Nuestros Derechos”.